Cuando me desperté eran las 3:47 a.m quería investigar por qué había una botella rota al costado de la puerta; por qué tantos vasos sucios; por qué no paraste de fumar toda la noche; por qué, por qué.
Lejos de mi casa haciéndome preguntas estúpidas ¿A dónde quería llegar Daniela? Necesitaba irme, necesitaba caminar, necesitaba estar en mi casa, en mí cama . Pero como siempre, siempre y siempre vos necesitabas más que yo, así que pensé en matarte para no sentirme tan mal.
¿Por qué? Porque no creo en nada de lo que ví y de cualquier forma no me interesan tus historias, no me interesa cómo te fue en el trabajo, no me interesa saber que vas a hacer.
No podía ver nada, vos creíste que sí y te confundiste.
Encima... estoy casi segura que escuchás Ricardo Arjona.