24/12/20

tengo que hacer un paréntesis porque acabas de decir una verdad absoluta y no me quiero olvidar; "no sé por qué siempre que estamos  bien digo esto y la cago" 
Tampoco entiendo por qué lo haces.

22/12/20

Casi:


Podría pensarte y escribir sobre la cantidad de veces que fuimos felices pero los momentos de mayor intensidad me llevan  a las veces que lloramos mientras nos hundiámos, vos en mis brazos y yo en los tuyos. 

Elegimos las ruinas como un pacto, el día que nací entre los árboles secos de sal, la cuidad abandonada y Susana queriendo matarnos, teníamos a Morrissey y The Knife de nuestro lado.

Conoces más que el resto sobre mi mente/corazón. Escuchaste por mi propia boca mis delirios místicos y  algunos de los secretos más oscuros, nunca nada te asustó.

Seguís acá,  yo sigo acá. Apareces y corres hacia mí cuando estoy loca. Hago lo mismo.


17/12/20

lo arruinas todo.

Te hago una pregunta aunque no puedo esperar una respuesta, no soy capaz.  Hoy te escuché, creí entender lo que decías.  Estoy segura que viste mis ojos apagarse mientras hablabas de nuestro futuro.

Se que no querés esto, sólo estás buscando a alguien en quien volcar tu devoción y a mi que no me cuesta esa posición lo acepté todo desde el primer momento. Pero ahora estamos en los últimos tiempos.

Otro fin, estoy adorando los finales.



11/12/20

 Comienza cuando te dije que quería  escribir algo oscuro pero que no iba a suceder porque había  demasiada claridad en todo últimamente. 

Pensaba que había algo, aunque a decir verdad lo único que había ahí eran cosas,  había tantas cosas que mientras unas se  apagaban, otras se encendían y así  perdíamos el control. 

En nuestros silencios (en la nada) aparecía. Sentía algo, pero podía nombrarlo, no todo debe ser forzado a expresarse ni  ser comprendido. Claro que es cuestión de tiempo porque así como Camila es una bomba de tiempo, mis decisiones espontáneas y actos seguidos también lo son.

Las mismas decisiones que ahora me llevan  de vuelta a tu oscuridad, las noches de insomnio, esos sueños  en los que apareces para convertirte en protagonista y terminan en pesadillas.

Quiero escribir de vos,  pero el sueño me rodea otra vez, vuelven las pesadillas. 

Otro día en el que prefiero guardarme todo para mí por un tiempo más. Otro día en el que me encuentro diciendo algo y nada a la vez, quizás esto sea la nada más grande de los últimos tiempos , es extraño que nos guste.

10/12/20

 Hay un radar que es invisible dentro de algunas personas.  Este avisa que es el momento justo para reaparecer en la vida de alguien específico aunque sea sólo para remover las olas un  instante. Esto no es una decision para tomar, es algo para vivir.

 Por otro lado algo me empuja al papel de ingenua siendo consciente del después. Todo esto pasa cuando el yo interno empezaba a creer que estaba ganando una especie de estabilidad en una guerra invisible. Lo de siempre, la calma que anticipa ese huracán. 

Un ejemplo claro es que aparezcas en mi casa sin avisar, no puedo decidir pero la tormenta ya está acá. 

El otro día alguien sugirió que yo era una persona con una especie de inteligencia emocional, se que no es cierto. Soy quien no puedo contener esa atracción hacia la inestabilidad y caos que se transforma en futuras malas decisiones.

7/12/20

dar vueltas



 Sobre mi cabeza sólo gira una palabra. 

Tus ojos mirando el sol, supongo que otra vez pensas en  querer tapar el sol con el dedo. 

Parece estar claro pero mi mirada y mi corazón siguen en el bosque, me veo a mí  misma corriendo entre los árboles.

 Esta vez te pierdo para siempre y todo lo que se va no vuelve. Sigo corriendo y sonrío porque me gusta cuando no estás. 


Tengo un último deseo de noche en el que no apareces, quisera poder estar en este mismo momento tomando un Malbec con Juliano.