Quizás no lo veas, quizás es lo mejor. Pero.........m
Acepto tu persona, me gusta escucharte sobre todo cuando de tu boca salen esas palabras que hablan de mí. Otra cosa, me gusta que estés un poco más allá del bien y del mal. Aparte de verte a los ojos miro un poco más, nado entre tus inseguridades (sí, las veo a todas) y no me asustan, me gustan.
El único problema son las promesas que haces, las palabras que se lleva el viento cuando hablas de más, detesto ese momento en el que empezás a crear historias en las que también aparezco yo pero nunca van a suceder. Los dos lo sabemos, no decimos nada. Eso ya no me gusta más. Nos sobra el tiempo, pero no la calma ni la paciencia. ¿hasta dónde?